El tratamiento del cáncer privilegia la atención con servicios ambulatorios; quirúrgicos, procedimientos, quimioterapia, radioterapia, rehabilitación y cuidado paliativo y se reservan los servicios hospitalarios única y exclusivamente para la prestación de cuidados que exigen una asistencia medica altamente especializada las 24 horas del día hasta que el paciente/enfermo supera los periodos críticos de riesgo y su estado de salud se estabiliza para regresar al hogar a recibir cuidados básicos por su familia y allegados.

Clínica Vida cuenta con servicios hospitalarios de urgencias, hospitalización y cirugía de alta complejidad, cuidado intensivo e intermedio, central de mezclas para la preparación de medicamentos oncológicos y estudios con exámenes de imágenes, laboratorio clínico, de patología y transfusión sanguínea, todos enfocados a la atención integral de los enfermos de cáncer.

El servicio de hospitalización cuenta con habitaciones individuales y colectivas, así como con habitaciones dotadas para el aislamiento de pacientes en riesgo de infección, la hospitalización le brinda al usuario cuidados especializados durante la aplicación de tratamientos con fármacos y de cirugías de alta complejidad en las cuales se extirpan tumores ubicados en diferentes partes del cuerpo mientras se estabiliza el organismo y restablecen las funciones vitales en forma segura para el paciente. La hospitalización de alta complejidad también se indica en las fases en que el organismo presenta bajos niveles de defensas del organismo que ponen al enfermo en riesgo de infecciones severas.

El servicio de hospitalización de Clínica Vida cuenta con personal de la salud, equipos biomédicos y tecnología y protocolos especializados para la atención de enfermos adultos con cáncer en diferentes órganos, en la sangre y en la linfa. Durante la hospitalización el paciente recibe cuidados de un equipo multidisciplinario que cuenta con enfermeras especialistas en oncología y cuidado paliativo, médicos hematológos, oncólogos, cirujanos oncólogos, infectólogos, internista y paliativistas, acompañados por un grupo de profesionales encargados del apoyo terapéutico, conformado por psicóloga, nutricionista, trabajadora social y consejero espiritual. Durante la hospitalización el paciente enfermo mantiene el contacto en forma permanente con su familia y cuidadores a quienes se les prepara para la prestación de cuidados básicos y se les brinda información sobre los protocolos de tratamiento específicos del cáncer.